Análisis: Pokémon Ultrasol
“La séptima generación trae muchos cambios, pero no todos
necesarios.”
Dejando de lado que Pokemon Ultrasol y Ultraluna son remakes
de Sol y Luna con un par de añadidos interesantes pero que se basan en
prácticamente la misma historia y la misma generación, voy a analizar Pokemon
Ultrasol como ejemplo de esta generación y no en comparación a la edición Sol.
Y para no ir saltando de tema en tema empecemos por la
generación. Esta séptima generación
carece, a mi parecer y como otras tantas anteriores, del componente
imaginativo de las primeras generaciones de Pokemon. Hay nuevas características
como las formas de Alola o los ataques Z que no hacen sombra a la megaevolución
de la pasada generación.
En cuanto a los nuevos Pokémon, no encontramos grandes
diseños para recordar como los ya míticos Mewtwo, Charizard, Pikachu o incluso
el reciente Greninja. Claramente los más fanáticos encontraran sus favoritos,
ya sea por tipo o diseño pero a mi parecer, quizás por nostalgia, no veo a esta
generación a la altura.
Los iniciales no tienen ese carisma que se les exige,
ninguno de ellos, y los legendarios son otro tema aparte. Este juego está
plagado de legendarios, ultraentes se denominan algunos, y una especie de
espíritus guardianes que también podremos capturar. Esto, lejos de añadir
contenido, desvirtúa el concepto de Pokémon legendario. Ese Pokémon muy difícil
de capturar, para el que debíamos ir muy bien preparados y cargados de Poké Balls ya no existe.
Tanto la historia como el desarrollo del juego son demasiado
lineales, mucho más que en las ediciones de Game Boy. El juego nos lleva de la
mano constantemente y nos provee de muchísimas pociones, revivires, bayas, etc… Una
casualizacion demasiado extrema para captar a las nuevas generaciones de niños
y que no vería del todo mal si no fuera porque a cada paso que damos, cada
esquina que torcemos viene acompañada de una cinemática, cada cual más larga, que no te cuenta absolutamente nada interesante. Como siempre, la trama de
Pokémon suele ser prescindible.
"Estética y diseño gráfico muy cambiado. ¿Mejor? Sin duda, pero quizás no para todos los gustos"
La decisión más controvertida de este título ha sido la
eliminación de los gimnasios e implementación, en su lugar, de una serie de
pruebas que nos harán luchar contra Pokemon dominantes y posteriormente contra
un Kahuna, o líder de cada isla, habiendo en total más pruebas y Kahunas que
los usuales 8 gimnasios anteriores.
Puede parecer una decisión acertada a priori, y sin duda
habrá gente a la que le gustará, pero yo le veo menos carisma a estos retos. En
anteriores entregas, conseguir la medalla de Brock podía ser todo un desafío, o
vencer a Débora y obtener su medalla Dragón. En general llegar a cada nueva
ciudad y buscar su respectivo gimnasio era una experiencia que no se alcanza
con estas pruebas. Algunas nos las topamos casi sin querer y sin estar preparados.
Además el combate contra el Pokemon Dominante es sumamente injusto. Enfrentaremos a
un Pokemon el doble de grande, con un aura de velocidad que lo hará atacar
siempre primero, independientemente de nuestro nivel, y por si fuera poco
llamará aliados a la batalla dando lugar a un 2 contra 1 injusto.
Es cierto que esto sube el escaso nivel de dificultad,
pero ya vimos en anteriores generaciones
o incluso en mods de la comunidad que hay mejores formas de hacerlo. Ni
siquiera el rival presenta un desafío, eligiendo el Pokemon débil contra el
nuestro de entre los iniciales.
Un punto que está a medio camino entre lo bueno y lo malo
son los minijuegos. Algunos como surfear en Mantine o actividades en la
Festiplaza intentan rellenar huecos para los jugadores menos entusiastas del combate.
Algo sin duda positivo pero que me hace pensar…¿Quién demonios juega a Pokemon
si no es para combatir? La saga nació con dos objetivos: Ser campeón de la Liga
Pokémon (combatir) y completar la Pokedex (coleccionar). Con la llegada de más
y más Pokémon a las generaciones, completar la pokedex ha dejado de ser
divertido para muchos y, pienso, que estas actividades secundarias intentar
llenar ese vacío. Algo que no termina de convencerme.
Por supuesto, no todo es malo. El juego mejora muchísimo los
combates pokemon, sobre todo si venimos de las primeras generaciones. Ver los
combates como si fuera el Pokemon Stadium es una delicia. Incluso si venimos de
la 6ta generación, donde ya teníamos este tipo de combates, veremos suculentas
mejoras en las animaciones, los diseños y el entorno.
"Estilo de combates mejorado.
Durante el juego podremos ver a los entrenadores detrás de sus Pokémon"
Un cambio que me parece genial es la eliminación de las MO
para avanzar en nuestra aventura. Ahora según avancemos obtendremos monturas
con diversas cualidades. Tauros nos permitirá viajar rápido, Charizard volar de un lugar a otro o Lapras
navegar por el agua entre otros muchos. Estos Pokemon no serán nuestros para
usarlos en combate, solo acudirán a servirnos como montura.
El apartado gráfico es genial, aunque el estilo de
personajes más realista y estilizado puede chocar a los veteranos. El diseño de
las islas y los paisajes es fabuloso y una mejora considerable, una pena que
las diferentes zonas sigan instanciadas y haya que esperar cortos tiempos de
carga al pasar entre ellas.
Por último, el aspecto competitivo se ve mejorado con un
sistema de crianza menos tedioso tanto en la consecución de Pokemon con 5 IV
máximos como en el posterior entrenamiento de sus EV. Algo que, para muchos,
era más que necesario.
"Montando en Tauros, nuestra montura de desplazamiento rápido"
NOTA
7
Como ya es tónica en las últimas generaciones de Pokémon, este
juego casualiza demasiado la experiencia del jugador. Quizás vaya siendo hora
de implementar niveles de dificultad en la saga. Por lo demás, el juego intenta
meter cambios sin demasiado éxito habiendo aún elementos a mejorar que exige la
comunidad.
No es un mal juego, y menos si es tu primer Pokémon o llevas
muchísimo sin jugar. Ahora bien, si has tocado todas las generaciones estos
cambios no son suficientes e incluso te harán echar de menos elementos
principales como los gimnasios o el rival.
Un título nada rejugable debido a lo aburrido de su
linealidad y sus cinemáticas interminables pero punto a favor si lo tuyo es el
competitivo. Puesto que una vez pases el calvario que supone terminar el juego,
la crianza y el entrenamiento se hacen mucho más fáciles y llevaderos.







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