Análisis: God of War (PS4)
“Un Kratos más maduro y calmado nos trae una historia para
recordar”
A Cory Barlog, director de este God of War, se le saltaron
las lágrimas en directo al ver las valoraciones en metacritic su juego. En
palabras suyas, tanto esfuerzo, tantas horas de dedicación, noches en vela y
estar muy poco con su familia habían merecido la pena al final.
En entrevsitas anteriores, Cory Barlog afirmaba que el Kratos
de PS2 y PS3 era lo su “yo” de 14 años quería ver, por otro lado, este Kratos
más viejo, más taimado y padre de un chaval es un reflejo de cómo se siente él
ahora. Parece que el juego es un espejo de él mismo, del amor por su hijo, de
las emociones que los unen y del contraste entre generaciones.
Con esta premisa solo hay dos formas de narrar una historia,
o rematadamente mal o hacer una obra maestra. Nos encontramos, sin lugar a
dudas, ante el segundo caso, aclamado por la crítica y posiblemente el GOTY de
2018 si Rockstar lo permite pero sobre todo una apuesta muy arriesgada.
Lo fácil era tomar el ambiente nórdico, ponernos frente a
Odín y Thor en una historia de venganza por otra pérdida en la que un Kratos
enrabietado acabara con todo a su paso. Hubiera sido épico, sin duda, y con
graficos de esta generación probrablemente sería un juegazo con mayúsculas
pero Santa Mónica Studios ha querido dar
un paso más, utilizar otra temática, otra premisa, otra historia.
Como digo, hacer más de lo mismo en otra mitología con
algunas nuevas mecánicas hubiera bastado para contentar a los fans que llevaban
mucho tiempo esperando este título, pero al anunciar que Kratos tendría un hijo
que lo acompañaría casi toda la aventura y que conceptos como la cámara y el
combate habían cambiado drásticamente sonaron todas las alarmas.
Previo al lanzamiento se dijo de todo, desde el downgrade
respecto al tráiler hasta que este nuevo GoW se iba a parecer a The Last of Us.
Al final Kratos les cerró la boca a todos con un título, que si bien no es
perfecto, es una obra de arte.
"Animación in-game de una ejecución con el hacha Leviatán"
Pero dejémonos de halagos sobre generalidades y entremos en
materia. Gráficamente hay downgrade, pero seamos sinceros, PS4 no puede hacer nada mejor que lo que muestra este God of War, es imposible. Excepto para Naughty
Dog, pero ellos juegan en otra liga. Sin embargo lo que muestra no desmerece en
absoluto y es de lo mejor que se puede ver en la consola de Sony en la
actualidad. Lo malo, los 30 fps a los que funciona en la consola normal y que no llega a los 60 en la versión Pro.
El diseño y el tamaño del mapeado es abrumador y enorme.
Sigue la dinámica de anteriores entregas que, aunque grande, no llega a ser mundo abierto y toma prestados ciertos
atajos de la saga Souls. Esto da lugar a una exploración sin precedentes en la
saga y tremendamente satisfactoria que se complementa con un sistema rpg de
equipamiento y niveles para darle sentido. No es un sistema profundo o complejo
pero hace su función bastante bien.
El combate sufre un cambio radical, gracias al acercamiento
de la cámara y la posibilidad de moverla a nuestro antojo. El juego sufre de una
pérdida del componente hack and slash y nos sentiremos mas torpes a los mandos al principio, además de no poder
ver a nuestra espalda y tener que guiarnos por los avisos de Atreus, el hijo de
Kratos. Esto es algo que depende de gustos, a mi al principio no me convencía
demasiado, pero cuando vas superando la curva de aprendizaje se hace muy
satisfactorio y posee incluso más combos que los anteriores.
Esto nos lleva a las armas, sello de identidad de la saga.
En principio tendremos un nuevo tipo, un hacha que podremos lanzar y volverá sola a nuestra mano, pero habrá más.
Y muy buenas.
Me gusta especialmente como este título juega con el ritmo,
siendo las zonas de calma lugares para explorar o resolver ingeniosos puzles,
los cuales serán abundantes e incluso complicados en algunos casos. No quiero
olvidarme del plano secuencia, que nos acompañará sin excepción durante toda la
aventura haciendo a veces difícil distinguir entre cinemática y acción.
Inmersión elevada a la máxima potencia.
Pero a toda maravilla se le pueden sacar diversos errores o
conceptos peor trabajados y este God of War no iba a ser menos.
El tema más controvertido es no poder saltar cuando
queramos, quedado sujeta esta acción a ciertos bordes o cornisas que nos pedirá
presionar el botón de salto para hacerlo automáticamente. Algo que no gustará a
muchos pero que en el estudio no consideraron necesario. Quizás donde más se
eche en falta sea en los combos aéreos.
Defectos que no son tema de opinión es la escasez en el
diseño de enemigos y especialmente en los jefes finales. Tienen un buen diseño
artístico en su mayoría pero hay muy pocos tipos diferentes. Donde clama al
cielo es en los bosses finales, donde para un juego que no posee gran cantidad
de los mismos solo hay un par de ellos que sean realmente épicos.
"Primer jefe final del tutorial. Un diseño que se repetirá bastante a lo largo del juego"
Como ejemplo puedo hablar del primer jefe, un troll que
golpea con una columna gigantesca. Un boss entretenido la primera vez pero que
se repetirá hasta 4 o 5 veces durante la aventura cambiando su tipo elemental o
alguna habilidad concreta. Pero mismo diseño y misma estrategia de combate.
En la repetición parece que se han atascado un poco y es que
aunque existen remates brutales, solo hay uno para cada tipo de enemigo. Lo
cual es lo mismo que ocurría en anteriores entregas y se podría haber mejorado
en esta.
Otro aspecto que es claro es que se están reservando a las
grandes deidades para futuras entregas puesto que en esta aventura no nos
codearemos con nadie realmente importante de la mitología vikinga. Algo similar
a lo que ocurría con el primer God of War en PS2 pero que no es excusa para su
falta de contenido en cuestión a enemigos, puesto que esto no ocurría en el
primer juego.
El postgame y la
dificultad son temas a tratar detenidamente. Por un lado el juego te invita a
explorar todo lo que te dejaste por detrás después del final de la historia
pero por el otro hay ciertas zonas, dos mundos concretamente que se basan en
la repetición. Son como los típicos coliseos que se jugaban desde el menú en
entregas anteriores pero implementados dentro de tu partida y elevados a la
máxima dificultad.
Quizás lo peor es que sea necesario mucho grindeo para
superar dichas pruebas y estas sean obligatorias si queremos completar el juego
al 100%.
El nivel de dificultad es muy elevado. He jugado en difícil
y me ha costado lo suyo. Ahora voy a por el nivel máximo, el cual no se puede
cambiar durante toda la aventura aunque me atasque, deseadme suerte.
"La relación entre Kratos y su hijo Atreus presente durante toda la aventura"
NOTA
9.5
Un juego de 10 empañado por su escasez y poca imaginación en
jefes finales. El resto del conjunto es tan bueno que el resto de fallos que he
mencionado no lo empañan en absoluto. Un título infinitamnete recomendable que
nos llevara mas de 25 horas completarlo y si queremos el 100% puede que pasemos
la centena.
Por poner la puntilla que espero que sea la tónica del
próximo juego, la epicidad de God of War 3 fusionado con esta calidad de
exploración, historia y resto de características harían una obra difícil de
volver a superar en la industria. Santa Mónica Studios tiene en su mano el
poder de hacer el mejor juego en muchísimos
años, y espero verlo.







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