Análisis: Assassin's Creed Origins
"El mejor Assassin's Creed hasta la fecha.
Una ambientación magnífica"
Muchos se ha criticado a la saga de Ubisoft en los últimos años
y desde luego no sin motivos. Lo repetitivo de sus misiones, los títulos anuales,
el ser más de lo mismo una y otra vez, y los bugs, sobre todo los bugs. 2016 ha
sido el año en que Ubisoft ha dado un descanso a su gallina de los huevos de
oro y creedme que le ha sentado genial.
Hablar de Assassin’s Creed es hablar de ambientación. Desde
que encarnamos a Ezio en la Italia renacentista, la saga se ha convertido en un
baluarte de proporciones astronómicas. Y aunque ha ido perdiendo fuelle por la
sobreexplotación de su fórmula, hay algo que todas tienen en común: Una
ambientación increíble de momentos históricos y este Origins no iba a ser
menos. Una maravilla que nos sumerge en el antiguo Egipto, en la época de
Cleopatra, conde cohabitaban egipcios y griegos que enfrentaban la reciente invasión
romana de Julio César. Con un comienzo así, cualquiera se queda a jugar.
Encarnamos a Bayek, uno de los últimos medjay protectores de
Egipto. En nuestras manos estará la fundación del credo de los asesinos y no
puedo decir mucho más. Bayek es simpático y carismático como pocos protagonistas
de la saga y que además no será el único personaje jugable. Empezamos en Siwa, una pequeña
región que pronto abandonaremos en busca de venganza por la muerte de nuestro
hijo por miembros de “La Orden”. Nos rodea un mapa vastísimo, cuidado hasta el
más mínimo detalle, con multitud de secretos y al cien por cien escalable y
alcanzable. Si lo ves, puedes ir.
Y por si no fuera poco explorar las pirámides, los templos,
el Nilo, el faro de Alejandría y mucho más que podría aburrirme de contar, el título nos sumerge en un choque cultural
que nos hará informarnos pro que cohabitan egipcios y griegos, porque el faraón
desciende de griegos y porque están en guerra con Roma. Dejando de ser un
simple videojuego a convertirse en una clase de historia muy divertida, de
esas que cuando llegas a casa sigues buscando en Internet para saber más. ¿Quieres aprender
historia? Juega a Assassin’s Creed.
Pero dejando a un lado que la ambientación sea una obra
maestra, siguiendo el soberano estilo de la saga pero mejorando todos y cada uno
de los aspectos posibles, los gráficos le hacen un magnífico favor a todo el
conjunto, siendo de lo más impresionante que podemos ver a día de hoy en PC o
consolas.
La jugabilidad es el otro punto importante en cualquier videojuego,
y en el que Ubisoft viene fallando varios años, tanto por repetición como por falta de
innovación. Este Origins es diferente, de principio a fin. Por un lado el
parkour y la escalada esta simplificada, requiere menos botones pero funciona
mejor, con animaciones cuidadas al milímetro y relativamente pocos bugs para lo
que venía siento la IP en el pasado reciente.
El combate es caso aparte. Nos olvidamos de los
enfrentamientos que se resolvían pulsando dos botones en el instante correcto.
Ahora es más Dark Souls, y con decir eso ya se entiende que es directamente
mejor sistema de combate. Los controles son muy similares y los enfrentamientos
también. Nos hará pensarnos las cosas ya que enfrentarnos a 8 a la vez será muy
difícil. Diferentes tipos de armas a empuñar, escudo, bloqueos, paradas, arcos
y por supuesto la hoja oculta. Si a todo esto le añadimos un árbol de
habilidades muy extenso e interesante la ensalada de combate nos queda más que
apetecible.
Ahora todo lo que hacemos en el juego nos reporta
experiencia, y con ella subiremos de nivel, ganaremos puntos para gastar en
habilidades y podremos empuñar mejores armas, además de un sistema de crafteo
para mejorar nuestros atributos base. El resultado de todo esto es un sistema
lo suficientemente simple para seguir siendo Assassin’s Creed pero con el aire
fresco que la saga necesitaba. Ahora hacer misiones se traduce en puntos de experiencia. ¿Explorar
tumbas? Puntos de experiencia. ¿Matar enemigos? Puntos de experiencia. ¿Cazar?
Si, más puntos de experiencia. Ahora todo en el juego nos recompensará con
algo, un objetivo, un fin.
Algo que nos lleva directamente a sus misiones. ¿Siguen
siendo igual de repetitivas? Sí, pero no.
Hablar de misiones es hablar de historia. La historia principal no es la mejor de la saga, pero cumple notablemente bien su función. Es inspirador hasta cierto punto contactar con tantos personajes históricos, incluso matarlos tú mismo. El problema quizás venga con las secundarias, desde que The Witcher 3 dio un puñetazo en la mesa con un sistema de misiones secundarias que ridiculizaba todo lo visto hasta entonces, este Origins toma buena nota de ello dándonos algunas secundarias que bien podrían ser misiones principales, sumergiéndonos en pequeñas sub-tramas con personajes interesantes. Pero por otro lado nos propone también las misiones repetitivas de siempre que consisten en ir allí, matar a este, llevarte esto y volver aquí. Más de un centenar de misiones para todos los gustos que a mí no han llegado a resultarme tan pesadas como las de anteriores entregas, debido también a la rapidez de ejecución y a la recompensa de las mismas.
Hablar de misiones es hablar de historia. La historia principal no es la mejor de la saga, pero cumple notablemente bien su función. Es inspirador hasta cierto punto contactar con tantos personajes históricos, incluso matarlos tú mismo. El problema quizás venga con las secundarias, desde que The Witcher 3 dio un puñetazo en la mesa con un sistema de misiones secundarias que ridiculizaba todo lo visto hasta entonces, este Origins toma buena nota de ello dándonos algunas secundarias que bien podrían ser misiones principales, sumergiéndonos en pequeñas sub-tramas con personajes interesantes. Pero por otro lado nos propone también las misiones repetitivas de siempre que consisten en ir allí, matar a este, llevarte esto y volver aquí. Más de un centenar de misiones para todos los gustos que a mí no han llegado a resultarme tan pesadas como las de anteriores entregas, debido también a la rapidez de ejecución y a la recompensa de las mismas.
Por contrapartida tenemos el nivel, que si bien es cierto
aporta un soplo de aire fresco a la saga, nos obliga a tener un nivel similar a
la misión que queramos hacer ya que si no será imposible de realizar,
independientemente del nivel de dificultad. Sencillamente no haremos daño a los
enemigos. Lo cual nos obliga indirectamente a entretenernos por el mapa,
explorar y hacer misiones secundarias de vez en cuando. Algo que para un fan de
los mundos abiertos no será un problema pero podrá resultar tedioso a alguien que solo quiera jugar la historia y punto. Algo que por otro lado, sería una muy
mala forma de jugar ya que este título no brilla por su historia, si no por su
ambientación.
Completando el apartado de jugabilidad tendremos ciertos puzzles
dinámicos y bastante simples. Investigaremos en multitud de misiones con un
sistema similar al de la saga Batman Arkham, aunque simplificado. El sigilo,
por su parte, está bastante bien resuelto para lo que ha sigilo la saga, nos
permite abordar las misiones por la fuerza o con sigilo, o un poco de cada lo
que lleva a una IA decente, lo cual es mucho decir tratándose de Ubisoft. Además
tendremos jefes finales bastante aceptables para un título de estas características.
Los detalles son uno de los puntos fuertes de esta entrega. Podremos
ver espejismos al cabalgar por el desierto mucho tiempo y la cámara siempre se
moverá para mostrarnos las vistas más atractivas del paisaje. El ciclo día y
noche afectará a los enemigos, podremos encontrarlos dormidos o descansando, al
igual que a mercaderes o resto de aldeanos. Explorar cuevas se convierte en una
maravilla, siendo estas numerosas y bien diseñadas. Son sólo algunos de los muchos y maravillosos detalles del título.
Como puntos negativos, tenemos un poco más de lo mismo de la
saga Assassin’s Creed, que aunque se nota una gran mejoría en ciertos puntos,
otros, sin embargo, parece que no están dispuestos a mejorarlos.
Así pues, la dificultad sigue siendo un chiste, y no solo
por su dificultad en combate en sí, que sigue siendo irrisoria incluso en modo
Pesadilla, si no por lo muy mascadito que nos lo pone todo el juego. Senu,
nuestra águila, nos marcará todo en el mapa siempre que queramos, veremos a los
enemigos a través de las paredes y por supuesto las misiones vienen
perfectamente señalizadas y guiadas. Un título que si tomase ejemplo de Breath Of The
Wild y nos hiciera marcarnos a nosotros mismos la ruta, ganaría muchos activos.
Pero a Ubisoft le gusta darnos de comer con
la cucharita y llevarnos de la manita.
Si bien el diseño de personajes principales es realmente
bueno, nos encontramos con npc bastante genéricos y repetidos a diestro y
siniestro. Algo que de haber estado más cuidado habría supuesto una inmersión aún
mayor si cabe.
Una historia más fragmentada debido al estilo más abierto
del título nos presenta cierta disonancia ludo-narrativa en algunos momentos,
al tener que subir nivel para continuar con la siguiente misión de historia. Y
si a esto le unimos unas escenas en el presente que son mejor olvidar, se completan
unos puntos negativos no demasiado extensos pero importantes en algunos casos.
NOTA FINAL
8,5
Sin duda el mejor Assassin’s Creed hasta la fecha. Que si
bien es cierto que la saga de Ezio nos cautivó, revivir la saga como lo hace
este Origins es algo incluso más difícil que la revolución que supuso AC II.
Sin duda un cambio a mejor en la franquicia de Ubisoft y el camino a seguir en
siguientes entregas. Espero por mi parte que sea el comienzo de una mejora
constante y no la vuelta a exprimir la franquicia hasta matarla
definitivamente. Un juego ampliamente recomendable tanto por su mejorada jugabilidad
como por su magnífica ambientación histórica.
¿Qué le falta para ser un sobresaliente? Una historia para recordar, una mejora sustancial en las misiones y que no todo esté tan
absurdamente guiado.




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