Análisis: Horizon Zero Dawn
Horizon Zero Dawn nos sumerge en una aventura mitad salvaje
y mitad mecánica en un mundo post apocalíptico donde los humanos se agrupan en
tribus, cohabitando con máquinas zoomorfas hostiles, para su supervivencia.
Dejando intuir desde un primer momento algún suceso que acabó con la civilización
y que descubrirlo será el eje central de nuestra historia.
Una historia que engancha desde los primeros compases, donde
nos hacemos con el control de Aloy, una valiente cazadora de máquinas, desde su
nacimiento hasta el descubrimiento de los enigmas que llevaron a esa antigua
civilización a su extinción. Es aquí donde reside su punto más fuerte, en un
guión de cine, unas cinemáticas a la altura y una generación de expectación
para el jugador que hace que las horas se vayan volando en la historia
principal.
Todo ello va a acompañado de un apartado gráfico de
sobresaliente. Es sin duda de lo más potente que podrá mover una PS4 pero también
un referente de lo que un buen diseño de mundos debe ser. Vastos parajes con
identidad propia, desde desiertos hasta montañas heladas pasando por ríos,
bosques, riscos y cualquier tipo de paisaje que exista en nuestro mundo, al fin
y al cabo es lo que pretende representar, y lo hace de una forma espectacular.
Sin olvidarnos de la mezcla de estilos en las civilizaciones tribales que nos encontraremos,
inspiradas en la Europa medieval, o la cultura árabe, y todo ello sin olvidarse
de la conexión con lo mecánico. Horizon es sinónimo de inmersión gráfica y
artística a todos los niveles.
En cuanto a la exploración podemos entenderla como uno de los principales atractivos del juego, que sin ser obligatoria para completar la historia principal, esta cumple con nota aunque no hará las delicias de los más exigentes en cuanto a mundos abiertos se refiere, siendo los Calderos los puntos más interesantes del juego. El título está repleto de coleccionables que nos llevará varias horas encontrar y cuenta con un numero aceptable de misiones secundarias que no aportan nada nuevo pero nos permiten regocijarnos un poco más en el maravilloso y vivo mundo de Aloy.
En cuanto a la exploración podemos entenderla como uno de los principales atractivos del juego, que sin ser obligatoria para completar la historia principal, esta cumple con nota aunque no hará las delicias de los más exigentes en cuanto a mundos abiertos se refiere, siendo los Calderos los puntos más interesantes del juego. El título está repleto de coleccionables que nos llevará varias horas encontrar y cuenta con un numero aceptable de misiones secundarias que no aportan nada nuevo pero nos permiten regocijarnos un poco más en el maravilloso y vivo mundo de Aloy.
No podemos valorar la jugabilidad de este título sin nombrar
a otros tantos que sirven de inspiración a Guerrilla para este Horizon Zero
Dawn. En un primer vistazo el arco y la escalda recuerda a Rise of The Tomb
Raider, el mundo abierto de Assassin’s Creed o Watch Dogs, el sistema de
conversaciones al más puro estilo The Witcher 3 y los enfrentamientos contra
grandes maquinas con sus puntos débiles y estrategia a seguir para derrotarlas
como si fuera Monster Hunter. Es en esta mezcla de estilos donde el juego
intenta hacerse un nombre pero sin demasiado éxito. Es imposible jugar sin
encontrar multitud de similitudes con los títulos anteriores, lo cual no es necesariamente
un problema per se, pero si lo es cuando el juego se queda corto en dichos
aspectos sin llegar a la excelencia de los anteriormente citados.
Al final se siente como un batiburrillo de cosas de aquí y
de allá donde nada brilla especialmente y que tan solo su apartado técnico y su
buena historia consiguen mantener unido hasta el final. Y es que la mezcla de
entidades de una forma mediocre genera un conjunto mediocre en su resultado
final.
Tiempos de carga excesivos, animaciones fáciles lejos del
sobresaliente, abuso de las distancias y el tiempo para llegar a las misiones,
misiones secundarias tediosas en la línea de los juegos de Ubisoft y un sistema
RPG bastante simple y corto en todos los sentidos, son solo algunos de los
puntos que suman mediocridad al título pero que en ningún caso lo hacen un mal
juego.
Sin embargo voy a comentar los que a mi parecer si son
fallos graves que rompen bastante la experiencia del jugador.
Por un lado tenemos el sistema de escalada automático, muy
lejos de lo que ha sido el reboot de Tomb Raider y que transforma lo que podría
haber sido una apasionante escalada por un Diplodocus metálico a una tediosa
subida que se solventa empujando el joystick hacia arriba. Sumado a una animación
de salto realmente penosa y unos escenarios que solo pueden ser escalados en
ciertos lugares que podemos contar con las manos, hacen que este aspecto
desentone mucho en un juego cuya calidad media sería bastante alta.
El segundo punto es acorde a su sistema de combate. Si bien
los combates contra maquinas son divertidos y se pueden afrontar con diferentes
estrategias, desde un sistema de sigilo mediocre a la confrontación directa,
las batallas contra humanos son horribles, con graves fallos en la IA y que
recurre a la acumulación de enemigos para complicar las cosas. No posee un modo
de fijar blanco lo cual nos hará dar palos de ciego cuando peleamos cuerpo a
cuerpo siendo esta forma, irónicamente, una de las más efectivas del juego.
Pero donde todo este sistema converge es en su sistema de
dificultad, el cual considero que está completamente mal. Un sistema artificial
que en las dificultades bajas será un paseo y seremos casi intocables y en las
más difíciles se convierten en combates de 20 minutos cada máquina donde un
golpe puede matarnos directamente. Si a todo esto le sumamos la acumulación de
enemigos presente en todas las dificultades y un tedioso sistema de escalado de
daño, tanto del que infligimos como del que recibimos según la dificultad,
tenemos una dificultad totalmente artificial y pobre en su diseño. Poniendo un
ejemplo, una flecha en la cabeza de un humano normal no es letal en máxima dificultad
pero si lo es en modo fácil. Una pena que no se inspirasen en From Software
para ajustar la dificultad sin recurrir a esto.
NOTA FINAL
7,5
Un juego Bueno con aspectos sobresalientes que se ve penalizado por estos últimos fallos que considero imperdonables. Pese a ser un remix de
varios juegos es un título muy disfrutable y de una duración bastante aceptable
para su género. Unas 15 horas solo la historia principal y más del doble si
vamos a por todos los coleccionables. Se ve eclipsado por los títulos en los
que se inspira pero merece la pena jugarlo aunque solo sea por su historia e
inmersión o por
simplemente por darse una vuelta por el maravilloso mundo que recrea. Es uno de esos juegos que merecen una oportunidad y ser juzgados por
vosotros mismos.
Leyenda de Puntuaciones:
-
0-3à
Basura
-
4 à
Muy Malo
-
5 à
Malo
-
6 à
Mediocre
-
7 à
Bueno
-
8 à
Muy
Bueno
-
9 à
Excelente
-
10 à Obra
Maestra




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